Fase Estática I. Sobre la espalda

Es la primera posición que descubre el bebé y esta así la mayor parte del tiempo durante los primeros meses de vida. No se cansa ni le supone ningún esfuerzo mantenerla.

Interés

Sobre la espalda, el bebé puede estirarse fácilmente cuando se despierta. Sube sus brazos estirados por encima de la cabeza, se arquea, alarga sus piernas y mueve las puntas de los pies, todo ello expresa que es agradable para él.

– Expresa alegría o excitación doblando y estirando piernas y brazos. Patalea: sus extremidades se mueven libremente, es el primer descubrimiento de la alternancia de apoyos.

– Descubre sus manos, vinculando así derecha e izquierda del cuerpo.

– Puede atrapar y jugar con un objeto situado cerca de él.

– Se enrolla hacia delante, lo que supone una relajación de la espalda, favorece la flexibilidad global y permite el trabajo de los músculos abdominales.  Este enrollamiento le ayudará después a voltearse hacia el lado.

– Toma conciencia de sus pies y juega con ellos, une y relaciona la parte alta con la parte baja de su cuerpo.

– Puede elevar su trasero y balancear sus rodillas hacia derecha o izquierda tomando apoyo en sus propios pies. Estas son las primeras sensaciones de contacto de la planta de los pies y el empuje desde el suelo.

– Aprende a conocer los límites posteriores de su cuerpo gracias a las sensaciones que le envía el contacto con el suelo su espalda y sus extremidades.

– Puede pasar momentos calmado sobre la espalda, moverse y mirar su alrededor, así como observar sus manos y sus pies.

Sobre la espalda, el bebé no puede:

– mirar más allá del techo y sus lados.

– retomar fácilmente los juguetes que se le escapan.

– desplazarse en esta posición.

Los músculos de la espalda no trabajan demasiado.

Para aquellos niños que tienen la parte trasera del cráneo plano, sea de manera simétrica o solo de un lado, esta posición puede favorecer la deformidad y aumentarla.

QUE DIFICULTADES PODÉIS ENCONTRAR EN VUESTRO BEBÉ: 

La pasividad: poco movimiento o poco interés por el entorno.

Las rodillas separadas: que se apoyan en el suelo, los pies se tocan. Actitud en de ranita boca arriba.

Tensión global: los puños cerrados, los brazos en flexión, las rodillas y las puntas de los pies estirados y tensos. A veces no llega a descansar la cabeza en el colchón. Cuando está en los brazos de alguien, se gira hacia detrás y sientes que sus músculos están en tensión.

Agitación excesiva: El bebé se mueve mucho y no consigue descansar y estar calmado.

Dificultad para llevar las manos hacia la línea media de su tronco, delante de los ojos: las manos descansa en “forma de candelabro” a los lados de la cabeza.

Dificultades para elevar los pies: para recogerse y hacerse bolita.

Tortícolis congénita: imposibilidad o gran dificultad para girar la cabeza hacia uno de los lados.

Asimetría: el tronco esta ladeado (como una C)

Si tu bebé se encuentra en alguna de las siguientes situaciones, no dudes en comentármelo: info@maririco.com

Estaré encantada de conocer vuestra pequeña historia!

Mari Rico