Construcción del movimiento del bebé

Las posibilidades motrices 

            El bebé se prepara durante todo su primer año para conquistar el espacio que le rodea. Las experiencias acumuladas desde el nacimiento y especialmente durante los primeros desplazamientos en el suelo, son muy preciados. Las proporciones de su cuerpo le permitirán movimientos imposibles de realizar más adelante. Y así, irá adquiriendo conocimientos para protegerse de las caídas, ir allí donde quiera para explorar toda la casa y descubrir el placer de elegir sus juguetes sin necesidad de llamar al adulto. 

            Ciertos niños son más precoces para hacer sus primeros pasos y se desplazan poco en el suelo. Otros caminan más tarde, pero descubrirán el espacio, escalando y gateando. Los estudios científicos realizados evidencian las distancias significativas en la edad de adquisición de las diferentes etapas y subrayan que el desarrollo psicomotor depende de varios factores: 

  • La maduración del cerebro.Aún inmaduro en el momento del nacimiento. El recién nacido no dispone de todas sus posibilidades motoras. Nuevos circuitos neuronales se activan poco a poco y permiten ejecutar movimientos cada vez más precisos y mantener nuevas posiciones. 
  • Las aptitudes personales del bebé. Cada ser humano llega al mundo con un potencial motor que puede ser muy variable de uno a otro; todos no estamos programados para ser unos campeones deportivos. 
  • Las experiencias motrices que cada uno va a repetir en numerosas ocasiones. 
  • La actitud de las personas que lo rodean. Estos van a favorecer o a veces dificultar la instalación de una buena motricidad.

El camino hacia la posición de pie.

Las primeras semanas, el tronco es muy hipotónico (blando) y los miembros muy hipertónicos (rígidos). La tonicidad (propiedad que poseen los músculos que nos permite mantener la posición) se instala de arriba hacia abajo: primero empiezan a mantener la cabeza contra-gravedad, después el tronco y al final las extremidades. Los movimientos, involuntarios en un primer momento (reflejos) los van controlando cada vez mejor y se hacen cada vez más complejos.

El aprendizaje de andar se construye poco a poco, como un edificio: las bases deben ser bien sólidas antes de continuar la labor. Igual que un deportista, para ser eficaz, repite numerosas veces los ejercicios cada vez más difíciles. El bebé debe integrar cada etapa con el fin de que la siguiente pueda instalarse correctamente. Esta experiencia puede igualmente ser comparada con la escritura: ante de poder dominarla, el alumno hace garabatos, líneas, círculos y grafismo cada vez más elaborado.

Los movimientos y las posiciones que conducen a la marcha son teóricamente idénticos en todos nosotros. Las diferencias se observan sobretodo en la fecha de instalación y de adquisición y la duración del uso: esto puede variar algunos días o algunas semanas. 

Michel Le Métayer llama a estas etapas “niveles de evolución motriz” y  se dividen en tres grandes fases sucesivas: 

  • Fase estática: las posiciones estirado en la cama o alfombra. El bebé mueve sus extremidades, se agita, pero no intenta desplazarse.
  • Fase dinámica: los primeros desplazamientos. El bebé patalea con entusiasmo y aprende los desplazamientos en el suelo.
  • Exploración de la verticalidad: El bebé se endereza, mantiene su espalda vertical, se mantiene sentado, se pone de rodillas, después de pie y aprende las diferentes maneras de caminar.

La integración de las tres fases se elabora progresivamente, mediante: 

  1. Las posiciones. El niño se mueve, se apoya, manipula, juega y observa. Se va sintiendo bien, en general cuando sabe cambiar de posición solo. En un primer momento, el tronco se sitúa horizontal, en las posiciones sobre la espalda, sobre el lado y sobre el vientre; después el tronco se verticaliza a las posiciones sentado, a rodillas y de pie. 
  • Los cambios de posicióndan al niño la libertad de elegir la posición. De espalda hacia el lado. Los giros (de espalda a sobre el vientre y viceversa). De sobre el vientre a cuatro patas, de cuatro patas a la posición sentado, de sentado a cuatro patas, de cuatro patas a sobre las rodillas, de rodillas avanza una pierna y con apoyo pasa a de pie, y de de pie será capaz de volver al suelo. 
  • Los desplazamientos. El niño se desplaza para ir a buscar aquelloque desea explora así el espacio y el mundo que le rodea: giros encadenados, pivote sobre el vientre, arrastre hacia delante, desplazamiento a cuatro patas y de pie. 

Así, el camino más lógico y más fácil para alcanzar la marchapuede resumirse de la manera siguiente, cada etapa se apoya sobre la precedente: a partir de estirado sobre la espalda, el bebé se gira sobre el lado, después sobre el vientre, pivota, se arrastra, se instala a cuatro patas y se desplaza durante algunas semanas. En este momento descubre la posición sentada autónomo en el suelo, es decir, puede entonces elegir si instalarse sentado o salir de la posición. A partir de las cuatro patas, toma apoyo enseguida sobre un soporte con las manos, se pone de rodillas y después pasa a la “posición de caballero” y de aquí a de pie. El niño ejercita su equilibrio, se desplaza cogido de las manos y cuando esta seguro de él mismo, se deja y hace sus primeros pasos. 

Este aprendizaje se efectúa a lo largo de los dos primeros años de vida.